Copia N° 2
| Estado | Transcrito |
|---|---|
| Fecha | |
| Folio | 1438 - 1440 |
| From (remitente) | |
| Place | Asunción - Arequipa |
| To (destinatario) |
[1438]
n. 2.
Si los premios a que se ha hecho acreedor el distinguido mérito de Vos por el fiel desempeño de las obligaciones del ministerio a que fue destinado por el soberano, en la propagación del fluido vacuno en esta capital, corriera por voluntad de este cuerpo capitular, ni a Vos quedaría más que apetecer, ni a él más que ofrecerle. Por ello los comedimientos de que le hace memoria en el suyo a que este es contestación, dirigidos al aplauso con que la expedición fue recibida en el día de su llegada, su cómodo alojamiento, y demás que le fueron consiguientes, no debe Vos recibirlos, ni numerar sino como unos cortos rasgos de la gratitud en que se reconoce, y de la constituida a esta población; que si es el objeto de las franquezas del soberano por su bien acreditada fidelidad con que en todos tiempos se ha manifestado, los multiplica hoy por el bien que ha recibido de sus Reales manos por el conducto de un profesor tan diestro, como sabio, y tan humano, como desinteresado. Puede Vos en esta inteligencia, y en la de que cuanto ha dictado en su acta capitular del día de hoy, de que le acompaña [1438v] copia testimoniada, va desnudo del hipérbole o exageración, que viven muy distantes de un congreso en que la verdad rige en todo sus operaciones. Dios guarde a Vos muchos años. Sala capitular de Arequipa diciembre 5 de 1807 = Licenciado Antonio Luis Pereyra = Antonio de Rivero = Lorenzo Murguía = Francisco José de Rivero y Benavente = Agustín de Abril y Olazábal = Doctor José Ramírez Zegarra = Lucas de Ureta = Bernardo de Gamio.
[1439]
En la muy noble y fidelísima ciudad del Valle Hermoso de la Asunción de Arequipa a cinco días del mes de diciembre de mil ocho cientos siete años. Estando el muy ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento junto y congregado en su sala capitular como lo tiene de uso y costumbre para tratar y conferir las cosas tocantes al servicio de Dios nuestro señor, del Rey, y bien de la república dijeron: que por cuanto les es notorio y al reino todo el fiel desempeño y contracción del doctor Don José Salvany en la comisión a que fue destinado por la piedad del Rey nuestro señor (que Dios guarde) para la propagación del fluido vacuno preservativo de la viruela cuya fatal y cruel epidemia grasando en todos arrebataba su mayor parte para trasladarlos al sepulcro, dejando asoladas las familias y casas substituidas del llanto y amargura; y como en este conflicto que por fortuna de estas Américas tuviesen sus clamores subido hasta el trono consternando el corazón más piadoso del grande Rey que lo ocupa sin atender al exhausto del Erario, proveyó de una costosa expedición que [1439v] fue lo mismo que mandar en brazos de su piedad no ya el específico sino la propia vida a estos sus amados vasallos de que nacen los mayores tiernos sentimientos de amor y gratitud que sin intervalo le tributamos; como el que para cumplir sus soberanas intenciones hubiese no sin cooperación del cielo encargado tan importante bien de la humanidad, a los profesores que destinó entre los cuales parece hacerse distinguido el doctor Don José Salvany cuyo incesante trabajo en esta América ha sido tan constante como lo ha palpado y reconocido esta ciudad en todo el tiempo que ha logrado su residencia, ya enseñando el mejor método que deba observarse en lo sucesivo ya en más de siete mil personas que ha vacunado por sí mismo en esta capital con tan feliz existo que ninguno ha perecido = Si la bien señalada modestia de este facultativo no fuese tal y permitiese trasladar al papel el heroísmo de sus bellas calidades que lo recomiendan, ya el Ayuntamiento había dádole idea aunque nunca cabal de su señalado mérito, y la gratitud en que deja obligada esta ciudad, sin excepción de personas. Así lo hará patente elevando a la Real noticia de Su Majestad bastando solamente por ahora asegurar este Cabildo que el doctor Don José Salvany ha manifestado bien haber sido elegido por [1400] un monarca tan grande como el Señor Carlos Cuarto para un ministerio en que ha dado a conocer al mundo todo, aquella religiosidad, desinterés, y deseos del mejor y más bienestar de los vecinos de estas numerosas poblaciones por donde ha pasado, con un acomodamiento tal que hará época a la nación en sus fastos, añadiendo en esta ciudad nuevos realces a los que dejó ejecutoriados en la capital del reino. Hágasele así notorio con copia certificada de esta acta y el correspondiente oficio en contestación al suyo de veinte y nueve de noviembre último. Con lo cual se concluyó este Cabildo, y lo firmaron por ante mí de que soy fe = Licenciado Antonio Luis Pereyra = Antonio de Rivero y Araníbar = Lorenzo Murguía = Agustín de Abril y Olazábal = Francisco José de Rivero y Benavente = Doctor José Ramírez Zegarra = Lucas de Ureta = Bernardo de Gamio = Ante mí Rafael Urtado.